miércoles, 24 de noviembre de 2010

SUBESTACIONES COMPACTAS

Las Subestaciones Compactas se construye en base a un gabinete de servicio Interior oExterior. Generalmente se fabrica con lamina de acero de calibre 12 para la estructura
y calibre 14 para las tapas, el acabado se hace con pintura de aplicación electrostática.

Los elementos mínimos que se integran en el gabinete son:
• Cuchilla de paso de operación sin carga.
• Apartarrayos de clase distribución de óxidos metálicos.
• Seccionador de operación con carga de accionamiento rápido, disparo tripolar, operado desde el frente.
• Acoplamiento de un transformador.

Se da el nombre de subestación eléctrica al conjunto de elementos que sirven para alimentar el servicio eléctrico de alta tensión a un local con una demanda grande de energía para obtener luz, fuerza, calefacción, y otros servicios
se les conoce como subestacion electrica compacta a la subestacion que busca especificamente eso, ocupar el menor espacio posible.

Consiste de un transformador tipo estacion, autosoportado, con cuellos tanto en el primario como el secundario, esto con el fin de crear un frente muerto, la llegada del primario tiene que ser subterranea, en niveles de voltaje de 13.2 kv, 23 kv o 34.5 kv, todo depende del nivel de voltaje de distribucion de la compañia suministradora.

El voltaje de salida (Secundario) es usuamente en 480 V, ya que este tipo de subestaciones se instala en tiendas de autoservicio y centros comerciales, y donde el usuario final cuenta con un sinnumero de equipo que resulta mas barato alimentar en 480 V, y cuentan con transformadores secos de 480 V / 220-127V, para la alimentacion de contactos y demas servicios propios del inmueble.




Las subestaciones eléctricas no obstante su elevado costo son convenientes al usuario debido a que las cuotas de consumo, medidas en alta tensión son mucho mas económicas que cuando los servicios son suministrados por la empresa en baja tensión, por lo cual, el gato inicial se compensa en poco tiempo quedando un ahorro permanente al propietario
Actualmente las subestaciones de tipo abierto para interiores han pasado a la historia los materiales modernos que hemos visto permiten la construcción de subestaciones unitarias o también llamadas compactas dentro de las cuales se disponen los aparatos y accesorios que señalan las normas de reglamento de obras e instalaciones eléctricas que son como sigue.
La subestación unitaria consta de un gabinete de medidas normalizadas fabricado de lamina rolada de frió protegida con pintura anticorrosiva en capa gruesa y tres manos de pintura auto motiva para alojar lo siguiente:
SECCION A.
Destinada al equipo de medición de la empresa que suministra el servicio el cual es alojado con las líneas alimentadoras.
SECCION B.
En esta sección se alojan las cuchilla de prueba que servirán para que la secretaria de economía nacional por conducto de su departamento de normas en casos necesarios verifique pruebas sin necesidad de desconectar el servicio, consistiendo en nueve cuchillas divididas en tres grupos
SECCION C.
Es para alojar el interruptor, seccionar y apartarrayos auto valvular, conteniendo a la vez una celda de acoplamiento para el o los transformadores.
SECCION D.
Transformador de distribución de potencia que en algunos casos pueden ser varios
SECCION E.
La celda para acoplar los gabinetes de baja tensión
Con objeto de prever fallas ocasionales y que la industria quede sin servicio en su totalidad, es necesario proveer la instalación de dos o tres o cuatro transformadores en la subestación, los que pueden ser monofásicos o trifásicos y con capacidades diferentes como los casos que vamos a tratar:
Caso 1.- Instalación de dos transformadores de la misma capacidad preparados para el caso de que uno quede fuera de servicio.
Caso 2.- Suponiendo carga de 2000 Kva; dos transformadores de 1000 Kva, en caso de falla de uno, quedará el servicio al 50 %.
Caso 3.- Suponiendo carga de 2000 Kva; pueden instalarse 3 transformadores monofásicos de 670 Kva, en caso de falla de uno, los restantes se conectan con delta abierto y suministran los dos restantes 1340 Kva.
Caso 4.- Suponiendo 2000 Kva pueden instalarse cuatro transformadores monofásicos de 670 Kva dejando fuera uno para el caso de una falla, conectarlo y tener completo el servicio.
En muchas zonas del mundo las instalaciones locales o nacionales están conectadas formando una red. Esta red de conexiones permite que la electricidad generada en un área se comparta con otras zonas. Cada empresa aumenta su capacidad de reserva y comparte el riesgo de apagones.
Estas redes son enormes y complejos sistemas compuestos y operados por grupos diversos. Representan una ventaja económica pero aumentan el riesgo de un apagón generalizado, ya que si un pequeño cortocircuito se produce en una zona, por sobrecarga en las zonas cercanas puede transmitirse en cadena a todo el país.
Muchos hospitales, edificios públicos, centros comerciales y otras instalaciones que dependen de la energía eléctrica tienen sus propios generadores para eliminar el riesgo de apagones.
REGULACIÓN DEL VOLTAJE
Las largas líneas de transmisión presentan inductancia, capacitancia y resistencia al paso de la corriente eléctrica . El efecto de la inductancia y de la capacitancia de la línea es la variación de la tensión si varía la corriente, por lo que la tensión suministrada varía con la carga acoplada.
Se utilizan muchos tipos de dispositivos para regular esta variación no deseada. La regulación de la tensión se consigue con reguladores de la inducción y motores síncronos de tres fases, también llamados condensadores síncronos. Ambos varían los valores eficaces de la inductancia y la capacitancia en el circuito de transmisión. Ya que la inductancia y la capacitancia tienden a anularse entre sí, cuando la carga del circuito tiene mayor reactancia inductiva que capacitiva (lo que suele ocurrir en las grandes instalaciones) la potencia suministrada para una tensión y corriente determinadas es menor que si las dos son iguales.
La relación entre esas dos cantidades de potencia se llama factor de potencia. Como las pérdidas en las líneas de transmisión son proporcionales a la intensidad de corriente, se aumenta la capacitancia para que el factor de potencia tenga un valor lo más cercano posible a 1. Por esta razón se suelen instalar grandes condensadores en los sistemas de transmisión de electricidad.
PRECAUCIONES PARA EL CASO DE AVERIAS EN LAS SUBESTACIONES.
PRIMERO.
Como paso más importante, desconectar toda la carga de baja tensión. JAMAS DESCONECTE CUCHILLAS CON CARGA.
SEGUNDO.
Colóquese los guantes y tome la pértiga parándose en la tarima con el tapete de hule para retirar las cuchillas principales de alimentación.
TERCERO.
Revise los fusible y reponga el daño, pero antes de volver a conectar las cuchillas principales, indique si hay algún daño en los circuitos de baja tensión.
CUARTO.
Segur de que no hay defecto en a baja tensión antes de conectar la carga meta las cuchillas principales.
Cuando la subestación este dotada de interruptor automático proceda en la misma forma: desconecte el circuito de alimentación para poder revisar el interruptor en el caso de que se desconecte al conectarlo por segunda vez.
Es muy importante no olvidar suspender el servicio de la empresa antes de tocar cualquier parte activa del interruptor el cual puede haberse botado por alguna falla en los relevadores o por algún pequeño corto circuito en los circuitos de baja tensión.
Algunas instalaciones industriales tiene colocado dentro del local de la subestación el tablero con el interruptor de baja tensión pero es aconsejable para todos conceptos tener un local o lugar apropiado para tableros de control y principal, fuera de la subestación de servicio
CONCEPTOS TÉCNICOS APLICADOS AL DISEÑO DE SUBESTACIONES
COMPONENTES DEL SISTEMA.
En sistemas de energía eléctrica de CA grandes y modernos, el sistema de transmisión y distribución funciona para entregar a usuarios en los centros de carga, la energía eléctrica en masa proveniente de fuentes de generación. Las plantas de generación incluyen por lo general :
  • Estaciones generadoras
  • Transformadores elevadores
  • Líneas de transmisión interconectadas
  • Estaciones de conmutación
  • Transformadores reductores
El sistema de distribución abarca
  • líneas primarias de distribución
  • bancos de transformadores de servicio
  • líneas secundarias o redes,
todas ellas dan servicio a las áreas de carga.
OBJETIVO DEL DISEÑO
Como parte integrante del sistema de transmisión, la subestación o estación de conmutación funciona como:
  • punto de conexión para líneas de transmisión,
  • alimentadoras de subtransmisión
  • Circuitos de generación y transformadores elevadores y reductores.
  • El objetivo del diseño de la subestación
  • Es proporcionar:
  • Máxima confiabilidad.
  • Flexibilidad.
  • Continuidad de servicio.
  • Satisfacer estos objetivos a los costos de inversión más bajos que satisfagan las necesidades del sistema.
NIVELES DE VOLTAJE.
Las necesidades del sistema comprenden la selección de niveles óptimos de voltaje, que dependen de las necesidades de carga y distancia de línea de transmisión implicadas. Muchas grandes plantas termoeléctricas y nucleares están ubicadas a grandes distancias de los centros de carga para aprovechar menor costo de los terrenos, abundancia de agua para enfriamiento, abastecimiento económico de combustible y consideraciones ambientales menos estrictas. Por estas razones, el uso de voltajes de transmisión de hasta 765kV se vuelve más comunes.
Las subestaciones utilizadas en los sistemas de distribución operan en clases de voltaje de 13.8 a 69 Kva. Las subestaciones de transmisión, que dan servicio a fuentes de energía eléctrica en masa, operan de 69 a 765kV. Las clases de voltaje utilizados en Estados Unidos para subestaciones grandes incluyen las de 69, 115, 138, 161, 230 y 287 Kva. (Considerando alto voltaje o clase HV), y 345, 500 y 765kV (consideradas “extra alto voltaje” o clase EHV.) En la actualidad se encuentran en etapa de planeación o construcción voltajes aun más altos, como son las de 1100 y 1500 Kva. Consideradas como “ultra alto voltaje” o clase UHV.
SISTEMAS CONVENCIONALES DE SEGURIDAD
Conexión a tierra de subestaciones.
La conexión a tierra de subestaciones es sumamente importante. Las funciones de conectar a tierra un sistema se enumeran a continuación:
  • Proporcionar la conexión a tierra para el neutro a tierra para transformadores, reactores y capacitores.

  • Constituyen la trayectoria de descarga a pararrayos de barra, protectores, espinterómetros y equipos similares.

  • Garantizan la seguridad del personal de operación al limitar las diferencias de potencial que puedan existir en una subestación.

  • Proporcionan un medio de descargar y desenergizar equipo para efectuar trabajos de conservación en el mismo.

  • Proveen una trayectoria de resistencia suficientemente baja a tierra, para reducir al mínimo una elevación del potencial a tierra con respecto a tierra remota.

  • Los requerimientos se seguridad de las subestaciones exigen la conexión a tierra de todas las partes metálicas de interruptores, estructuras, tanques de transformadores, calzadas metálicas, cercas, montajes de acero estructural de edificios, tableros de conmutación, secundarios de transformadores de medida, etc., de manera que una persona que toque el equipo o se encuentre cerca del mismo, no pueda recibir descarga peligrosa si un conductor de alto voltaje relampaguea o entra en contacto con cualquier parte del equipo arriba enumerado. En general, esta función se satisface si toda la armazón metálica con la que una persona pueda hacer contacto o que una persona pueda tocar al estar de pie en tierra, se encuentra de tal modo unida y conectada a tierra que no puedan hacer potenciales peligrosos. Esto significa que toda parte individual del equipo, toda columna estructural, etc., debe tener su propia conexión al emparrillado a tierra de la estación.
    Una fuente muy útil de información con respecto a la conexión a tierra de subestaciones está contenida en la guía completa de la norma IEEE 80-1976, IEEE Guide for Safety in Substation Grounding, publicada en junio de 1976. Mucha de la siguiente información se basa en recomendaciones indicadas en la norma IEEE 80.
    El sistema básico de tierra de subestaciones, utilizado en la mayor parte de las plantas eléctricas, toma la forma de una red de conductores enterrados horizontalmente. La razón por la que la red o emparrillado sean tan eficaces se atribuye a lo siguiente:
  • En sistemas en donde la corriente máxima de tierra puede ser muy alta, raras veces es posible obtener una resistencia de tierra que sea tan baja como para garantizar que la elevación total del potencial del sistema no alcance valores inseguros para las personas. Si éste es el caso, el riesgo puede corregirse sólo mediante el control de potenciales locales. Una rejilla es por, lo general, el modo más práctico de lograr esto último.

  • En subestaciones clase HV y EHV , no hay un electrodo que por sí solo sea adecuado para proporcionar la necesaria conductividad y capacidad de conducción de corriente. Sin embargo, cuando varios de ellos se conecten entre si, y a estructuras, bastidores de equipos, y neutros de circuitos que deban conectarse a tierra, el resultado es necesariamente una rejilla cualquiera que sea la meta original. Si esta red a tierra se entierra en un suelo de conductividad razonablemente buena, proporciona un excelente sistema de conexión a tierra.

  • El primer paso en el diseño práctico de una rejilla o emparrillado consiste en examinar el plano de recorrido del equipo y estructuras. Un cable continuo debe rodear el perímetro de la rejilla para abarcar tantas tierras como sea práctico, evitar concentración de corriente y por lo tanto gradientes elevados en puntas de cables a tierra. Dentro de la rejilla, los cables deberán colocarse en líneas paralelas y a distancias razonablemente uniformes; cuando sea práctico, deben instalarse a lo largo de hileras de estructuras o equipo para facilitar las conexiones a tierra. El diseño preliminar debe ajustarse de manera que la longitud total del conductor enterrado, incluso empalmes y varillas, sea por lo menos igual a la longitud requerida para mantener las diferencias de potencial locales dentro de límites aceptables.
    Un sistema típico de rejilla para una subestación puede tener alambre desnudo de cobre trenzado, núm 4/0, de 12 a 18 pulgadas abajo del nivel y separados en forma de rejilla entre 10 y 20 pies. (Sin embargo, muchas veces se utilizan otros calibres de conductores, profundidades y separaciones entre conductores en la red.) Los alambres 4/0 de cada unión deben estar unidos firmemente entre si, y también puede estar conectada una varilla enterrada de acero y recubierta de cobre, de 5/8 de pulgada de diámetro y alrededor de 8 pies de largo. En suelos cuya resistencia sea muy elevada, puede ser conveniente enterrar las varillas a mayor profundidad. (Se han enterrado varillas hasta de 100 pies de longitud.) Un sistema típico de rejilla suele extenderse en toda la playa de distribución y , a veces, incluso unos pocos pies fuera de la cerca que rodea al edificio y el equipo.
    Para asegurarse que todos los potenciales a tierra alrededor de la estación sean iguales, los diversos cables o barras a tierra de la playa y del edificio de la subestación deben unirse mediante conexiones múltiples fuertes y conectarse todos a la tierra principal de la estación. Esto es necesario para que no haya diferencias apreciables de voltaje entre los extremos de cables tendidos entre la playa de distribución y el edificio de la subestación.
    Algunas corrientes elevadas de tierra, como la que pueden circular en los neutros de transformadores durante fallas a tierra, no deben aparecer en conexiones a tierra (emparrillados o grupos de varillas) de zonas pequeñas, con objeto de reducir al mínimo los gradientes de potencial en la zona que rodea las conexiones a tierra. Dichas zonas deben tener alambres de grueso calibre, para que puedan manejar adecuadamente las más difíciles condiciones de magnitud y duración de corrientes de falla.
    Por lo general se utilizan cables o tiras de lámina de cobre para conexiones a tierra de bastidores de equipos. Sin embargo, los tanques de transformadores se utilizan a veces como parte de la trayectoria a tierra de pararrayos que a aquellos se conecten. Análogamente, se pueden utilizar estructuras de acero como parte de la trayectoria a tierra si se puede establecer que la conductividad, incluso la de cualquiera de las juntas, es y puede mantenerse como equivalente a la del conductor de cobre que de otra forma se requeriría. Estudios realizados por algunas compañias de electricidad han llevado a que, en forma satisfactoria, se utilicen estructuras de acero como parte de la trayectoria al emparrillado a tierra desde alambres aéreos, pararrayos, etc. Cuando se siga esta práctica, cualquier película de pintura que pudiera introducirse en las juntas y producir alta resistencia se debe eliminar y aplicarse entonces un compuesto apropiado u otro medio efectivo en la junta para evitar el subsecuente deterioro de la junta por oxidación.
    Las conexiones entre los diversos alambres a tierra y la rejilla de cables y conexiones dentro de la rejilla se cables suelen hacerse con abrazaderas, y soldadura eléctrica.
    Protección con relevadores.

    La subestación emplea muchos sistemas de protección con relevadores para proteger el equipo asociado con la estación, los más importantes son:
    a. Líneas de trasmisión que emanan de la estación.
    b. Trasformadores elevados y reductores.
    c. Barras de estación.
    d. Falla del interruptor automático.
    e. Reactores en paralelo.
    f. Capacitores en paralelo y en serie.
    Las subestaciones que prestan servicio en sistemas de transmisión de electricidad en circuitos clase HV, EHV Y UHV deben contar con un alto orden de confiabilidad y seguridad, para continuidad del servicio al sistema eléctrico. Se está dando cada vez más importancia a sistemas altamente perfeccionados de protección con relevadores, que deben funcionar de modo confiable a altas velocidades para normalizar fallas en líneas y estaciones, con máxima seguridad y sin desconexiones falsas.
    En la actualidad, en muchos sistemas clase EHV y UHV utilizan dos juegos de conjunto de relevadores electromecánicos para protección de línea de trasmisión, con un conjunto completamente separado de relevadores de estados sólido, redundante, para contar con un segundo paquete de relevadores de protección. El uso de dos conjuntos de relevadores que operen desde transformadores separados de potencial y corriente, y desde baterías separadas de la estación, permite la prueba de relevadores sin que haya la necesidad de retirar el servicio de línea o barra protegidas. Para aplicaciones más difíciles de protecciones con relevadores , como es el caso de líneas clase EHV que utilicen capacitores en la línea, algunas compañías utilizan dos conjuntos de relevadores de estado sólido para formar los sistemas de protección.
    Las terminales de relevo de líneas de trasmisión están ubicadas en la subestación, y comprenden muchos tipos diferentes de esquemas de reveladores a saber:
  • Sub alcance directo

  • Sub alcance permisible

  • Sobre alcance permisible

  • Comparación direccional

  • Comparación de fase

  • Alambre piloto.

  • Estos esquemas comprenden sistemas piloto de protección con relevadores, aplicables para la protección de líneas de trasmisión para grandes corrientes.
    Relevadores de falla de subalcance directo.
    Estos relevadores de cada terminal de la línea protegida captan una corriente de falla que entra en la línea. Sus zonas de operación deben traslaparse pero no sobrealcanzar ninguna de las terminales remotas. La operación de los relevadores de cualquier terminal inicia tanto la temperatura del interruptor automático local como la trasmisión de una señal remota y continua de desconexión con objeto de efectuar la operación instantánea de todos los interruptores automáticos remotos.
    Relevadores de subalcance permisible.
    La operación y equipo para este subsistema son los mismos que los del sistema de subalcance directo con la excepción de que cuentan además con unidades detectores de falla en cada terminal los detectores de falla deben sóbrealcanzar todas las terminales remotas; se utilizan para proporcionar más seguridad para supervisar una desconexión remota.
    Relevadores de sobrealcance permisible.
    Los relevadores de falla de cada terminal de la línea protegida captan la circulación de falla en la línea con sus zonas de operación que sobrealcazan todas las terminales remotas se quiere que tanto la operación de los relevadores de falla local como la señal de transferencia de desconexión de todas las terminales remotas abran cualquier interruptor automático.
    Relevadores de comparación direccional.
    La señal de canal en estos sistemas se utiliza para bloquear la desconexión en contraste a su uso para iniciar la desconexión en los tres sistemas previos. Los relevadores de falla de cada terminal de la sección de línea protegida captan la corriente de falla en la línea. Sus zonas de operación deben de alcanzar todas las terminales remotas. Se quiere unidades detectoras de falla adicionales en cada terminal para iniciar la señal de bloqueo de canal. Sus zonas de operación deben de extenderse más lejos o deben ser ajustadas en forma más sensible que los relevadores de falla de las terminales lejanas.
    Relevadores de comparación de fase.
    Las corrientes trifásicas de cada extremo de la línea protegida se convierten en un voltaje monofásico proporcional. Los ángulos de fase de los voltajes se comparan si se permiten con el semiciclo positivo del voltaje trasmitan un bloque de señal de media onda sobre el canal piloto. Para fallas externas estos bloques están fuera de fase de modo que en forma alternada, la señal local y luego remota produzca en esencia una señal continua para bloquear o evitar la desconexión.
    Protección de barra de estación.
    La protección de barra de estación merece atención muy cuidadosa dado que las fallas de barra son, como una norma, las más serias que ocurran en un sistema eléctrico. A menos que sea debidamente aislada, una falla de barra puede dar como resultado la suspensión completa del servicio de una estación. Se utilizan muchos métodos para proteger las barras de estación entre los cuales está el uso de relevadores de sobrecorriente, protección de respaldo por relevadores de zonas adyacentes de protección, esquemas de comparación direccional, etc.
    A causa de la elevada magnitud de las corrientes que se producen durante fallas de barra los transformadores de corriente pueden saturarse y ocasionar desconexión falsa durante las fallas externas. La posibilidad de saturación de ca y cd durante las fallas obliga a que los transformadores de corriente, utilizados para la protección diferencial de barra, sean precisos y de la mejor calidad posible. También los transformadores de corriente deben acoplarse para tener relaciones y características similares.
    Los relevadores de barra de estado sólido desarrollados en Europa se han diseñado para funcionar correctamente incluso con el empleo de transformadores de corriente de regular calidad y relaciones diferentes. Sin embargo, se considera buena práctica para utilizar los mejores transformadores de corriente que sea posible en los relevadores diferenciales de barra.
    Protección de transformadores.
    Los transformadores pueden estar sujetos a cortocircuitos entre alguna de sus fases y tierra, circuitos abiertos, cortocircuitos ente vuelta y vuelta y sobrecalentamiento. Los cortocircuitos entre fases son raros y pocas veces se originan como tales inicialmente, dado que los devanados de las fases por lo general están bien separados en un transformador trifásico. Las fallas suelen comenzar como fallas entre vueltas y muchas veces crecen hasta convertirse en fallas a tierra.
    Es muy conveniente aislar transformadores con fallas en sus devanados tan rápidamente como sea posible, para reducir la posibilidad de incendios, con la destrucción del encargado en consecuente cambio de repuestos. La protección diferencial es el tipo preferido de protección, a transformadores debido a su sencillez, sensibilidad, selectividad y rapidez de operación. Si las razones del transformador de corriente no están perfectamente acopladas, tomando en cuentas las razones de voltaje del transformador, se requieren autotransformadores o transformadores auxiliares de corriente en los circuitos secundarios del transformador de corriente para acoplar debidamente las unidades, de modo que no circule la corriente apreciable en la bobina de operación del relevador excepto para condiciones de falla interna.
    Al aplicar protección diferencial a transformadores, por lo general se requiere un poco menos de sensibilidad en los relevadores en comparación con los relevadores de generadores, puesto que deben permanecer sin operar para los cambios máximos de derivación del transformador que pudieran utilizarse. También es necesario tomar en cuenta la corriente de entrada de excitación del transformador, que pudiera circular en un solo circuito cuando el transformador se energice al cerrar uno de sus interruptores automáticos. Como regla la operación incorrecta del relevador puede evitarse si se imponen un corto tiempo de retardo para esta condición.
    Los transformadores de cambio de derivación de carga de voltaje (LTC) pueden ser protegidos por relevadores diferenciales; en esta caso también se cumplen los mismos principios de aplicar protección diferencial a otros transformadores. Es importante seleccionar cuidadosamente el relevador diferencial, de manera que el desequilibrio en los circuitos secundarios del transformador de corriente en ningún caso sea suficiente para operar el relevador bajo condiciones normales. Se sugiere que los transformadores de corriente estén acoplados en el punto medio de la escala de cambio de derivación. El error del transformador de corriente será entonces mínimo para la posición máxima de derivación en cualquier dirección.
    Deben escogerse transformadores de corriente que darán una corriente de secundario alrededor de 5 A a plena carga en el transformador. Esto no será posible en todos los casos, en especial para transformadores que tengan tres o más devanados, dado que la capacidad nominal de KVA puede variar ampliamente y no ser proporcional a las capacidades nominales de voltaje.
    Deben aplicarse protección de sobrecorriente como protección primaria cuando no se pueda justificar un esquema diferencial o como protección de respaldo si se uso una diferencial. Muchas veces se puede obtener protección con relevadores más rápido para circulación desde una dirección, mediante el uso relevadores direcciones de energía eléctrica.
    La protección de sobrecalentamiento de transformadores, en ocasiones, tiene la finalidad de dar indicación de sobretemperatura pero raras veces para hacer una desconexión en forma automática. Los relevadores de sobrecarga del tipo de replica pueden conectarse en circuitos de transformadores de corriente, para detectar la sobrecarga de la unidad.
    Otros operan a la temperatura máxima del aceite e incluso otros operan a la temperatura máxima del aceite complementada con calor proveniente de un resistor adyacente conectado a un transformador de corriente en el circuito. En el sensor recientemente desarrollado, que utiliza un dispositivo de vidrio sensible a los cambios de temperatura, se utiliza técnicas de fibras ópticas para medir la temperatura de lugares calientes en los devanados.
    Protección del interruptor automático.
    En años recientes se ha puesto gran atención a la necesidad de contar con protección de respaldo en el caso de falla de un interruptor automático, para normalizar una falla que siga a la recepción de una orden de desconexión proveniente de los relevadores de protección. Para cualquier falla los relevadores de protección operan para desconectar los interruptores automáticos necesarios. Además, a estos mismos relevadores de protección, junto con los relevadores detectores de falla del interruptor automático, energizarán un temporizador para iniciar el esquema de respaldo de falla de interruptor automático. Si cualquier interruptor automático no normalizara la falla, los relevadores de protección permanecerán levantados, lo que permite que los temporizadores lleguen al final del intervalo de retardo y desconecten los otros interruptores automáticos para normalizar la falla.
    Una falla de interruptor automático puede ser ocasionado por pérdida de alimentación de cd de desconexión, fusibles de desconexión quemados, falla de la bobina de desconexión, falla de los eslabones de desconexión del interruptor automático o falla del mecanismo del interruptor de corriente automático. Los dos tipos básicos de fallas son: 1) mecánica 2) eléctrica del interruptor automático para normalizar la falla.
    La falla mecánica ocurre cuando el interruptor automático no mueve la siguiente recepción de una orden de desconexión, como resultado de la pérdida de alimentación de CD de desconexión, la falla de la bobina de desconexión o falla del eslabón de desconexión.
    La falla eléctrica ocurre cuando el interruptor automático se mueve en un intento por despejar una falla al recibir la orden de desconexión pero no corta la corriente de falla ocasionada por la operación defectuosa del interruptor de corriente en si.
    Para normalizar fallas por estos dos tipos de falla del interruptor automático, se pueden utilizar dos esquemas diferentes de protección. Los esquemas más convencionales de falla del interruptor automático consisten en utilizar detectores instantáneos de falla operados por corriente, mismos que se elevan para iniciar un temporizador cuando operen los relevadores de falla. Si no opera un interruptor automático para normalizar la falla, el interruptor llega al final del retardo y desconecta los interruptores automáticos necesarios para normalizar la falla. Sin embargo, si opera correctamente el interruptor automático para normalizar la falla, debe darse tiempo suficiente en el ajuste del temporizador para garantizar el restablecimiento del relevador detector de falla. Los tiempos totales de normalización de estación de tipo EHV que utilicen este esquema son muy rápidos, y por lo general tardan de 10 a 12 ciclos a partir del momento de la falla hasta que esta quede normalizada.
    Para aquellas fallas en donde ocurra una falla mecánica de los interruptores automáticos, se encuentra en uso un esquema aún más rápido. Este esquema depende del interruptor auxiliar del interruptor automático (por lo general un contacto de tipo abierto, de 52 A) para iniciar un temporizador rápido. El interruptor auxiliar esta especialmente ubicado para operar desde eslabones de desconexión automático, para captar el movimiento real del mecanismo del interruptor automático. Si la falla de este último es mecánica, el temporizador de falla del interruptor automático se acciona a través del interruptor auxiliar cuando operen los relevadores de protección. La ventaja del uso del interruptor auxiliar es el tiempo de restablecimiento extremadamente rápido del temporizador de falla del interruptor automático, que puede alcanzarse cuando el interruptor automático opera correctamente. Los esquemas en uso con el circuito rápido de falla del interruptor automático pueden lograr tiempo totales de normalización de 7.5 ciclos cuando ocurra una falla del interruptor automático.
    CONSIDERACIONES DE DISEÑO
    Muchos factores influyen para la correcta selección del tipo de subestaciones para una aplicación dada. El tipo de estación mas apropiado depende de factores tales como el nivel de voltaje, capacidad de carga, consideraciones ambientales, limitaciones de espacio en el terreno y necesidades de derecho de vía de la línea de transmisión. Además, los criterios de diseño pueden variar entre sistemas.
    Con el continuo aumento general en el costo de equipo, mano de obra, y terrenos y adaptación de los mismos, debe hacerse todo el esfuerzo posible para seleccionar criterios que representen la mejor opción para satisfacer las necesidades del sistema a los mínimos costos posibles. En vista de los costos de subestaciones importantes se reflejan en los transformadores, interruptores automáticos y disyuntores, el trazo de la barra y el arreglo de conmutación seleccionado determinaran el numero de disyuntores y interruptores automáticos requeridos. La selección de niveles de aislamiento y practicas de coordinación afecta el costo en forma considerable, en especial en clase EHV.
    El descenso de un nivel en el nivel básico de aislamiento (BIL) puede reducir el costo de equipo eléctrico importante en miles de dólares. Es esencial un cuidadoso análisis de esquemas alternos de conmutación, en particular a niveles EHV, y también puede dar como resultado considerables ahorros por seleccionar el equipo de mínimo que satisfaga las necesidades del sistema.
    En la selección de trazos de barra y arreglos de conmutación para que una subestación satisfaga las necesidades del sistema y la estación, deben considerarse varios factores. Una subestación debe ser confiable, económica, segura, y con un diseño tan sencillo como sea posible; este ultimo debe proporcionar un alto nivel de continuidad de servicio y contar con medios para futuras ampliaciones, flexibilidad de operación y bajos costos inicial y contar con medios para futuras ampliaciones, flexibilidad de operación y bajos costos inicial y final. Debe estar equipado con lo necesario para dar mantenimiento a líneas, interruptores automáticos y disyuntores, sin interrupciones en el servicio ni riesgos para el personal.
    La orientación física de las rutas de líneas de transmisión muchas veces influyen en la ubicación y disposición de la barra en subestaciones. El lugar seleccionado debe ser tal que se pueda lograr un arreglo conveniente de las líneas.
    Para confiabilidad, el diseño de la subestación debe evitar un paro total de la misma ocasionado por la falta del interruptor automático de barra, y debe permitir el rápido restablecimiento del servicio después que ocurra una falla. El arreglo planificado de las líneas con fuentes conectadas a lados opuestos de las cargas mejora la confiabilidad. El trazo debe permitir futuras adicciones y ampliaciones sin interrumpir el servicio.
    CONEXIONES DE LA BARRA PRINCIPAL.
    El esquema de subestación seleccionado determina el arreglo eléctrico y físico del equipo de conmutación. Existen diferentes esquemas de barra cuando la importancia cambia entre los factores de confiabilidad, economía, seguridad y sencillez como lo justifican la función e importancia de la subestación.
    Los esquemas de subestación mas comunes son:
  • Una barra.

  • No se utiliza para subestaciones grandes. Puede causar una prolongada interrupción de servicio en caso de falla de un interruptor automático.
  • Doble barra, doble interruptor automático

  • El uso de dos interruptores automáticos por circuito hace costoso este esquema pero representa un alto nivel de confiabilidad cuando todos los circuitos se encuentran conectados para operar en ambas barras.
  • Barra principal y de transferencia

  • Añade una barra de transferencia al esquema de una bara. Un interruptor extra de conexión de barra enlazara tanto la barra principal como la de transferencia.
  • Doble barra, un interruptor automático.

  • Este esquema utiliza dos barras principales y cada circuito esta equipado con dos interruptores de desconexión selectores de barra
  • Barra anular

  • Los interruptores automáticos estan dispuestos en un anillo con circuitos conectados entre aquellos. Para una falla de un circuito se abren dos interruptores automáticos y en el caso de que uno de estos no epere para normalizar la falla sera abierto otro circuito por la operación de relevadores de respaldo. Durante trabajos de conservación en interruptor automático, el anillo se abre pero todas la líneas permanecen en servicio.
  • Corta circuito o interruptor automatico y medio

  • Es aveces llamado esquema de tres interruptores, tiene tres interruptores automaticos en serie entre las barras principales. Dos circuitos se conectan entre los tres interruptores automáticos y de aquí el nombre de interruptor automático y medio
    SUBESTACIONES CON ARREGLO SENCILLO DE BARRAS.
    Este tipo de subestaciones, es bastante común en subestaciones receptores de 115 kilovolts o menores, en niveles de tensión de operación similares, en particular en redes que están suficientemente interconectadas, como es el caso de la subestación de distribución e industriales.
    Por su simplicidad, este arreglo es el más económico, pero carece de los dos principales defectos, que son:
    a)no es posible realizar el mantenimiento sin la interrupción del servicio.
    b)no es posible una ampliación de subestación sin interrumpir el servicio.
    El número de circuitos que se vea afectado por cualquiera de las razones anteriores, se puede reducir seccionando la barra, e inclusive formando anillos,
    SUBESTACIONES CON DOBLE JUEGO DE BARRAS.
    En este esquema se usan dos juegos de barras idénticas, uno se puede usar como repuesto del otro, con este arreglo se puede garantizar que no existe interrupción de servicio; en el caso de que falle uno de los juegos de barras además de que:
    • Se puede independizar el suministro de cargas, de manera que cada carga, se puede alimentar de cada juego de barras.
    • Cada juego de barras, se puede tomar por separado para mantenimiento y limpieza de aisladores, sin embargo, los interruptores, no están disponibles para mantenimiento sin que se desconecten la barras correspondientes.
    • la flexibilidad en operación normal, se puede considerar como buena.
    Este arreglo se recomienda adoptarlo cuando la continuidad en el suministro de la carga, justifica costos adicionales.
    SUBESTACIÓN CON BARRA PRINCIPAL Y BARRA DE TRANSFERENCIA.
    Esta es una variante del doble juego de barras; la llamada barra de transferencia, se usa únicamente como auxiliar, cuando se efectúa el mantenimiento en el interruptor de línea, de manera que el interruptor se puede desconectar en ambos extremos, mientras la línea o alimentador permanece en el servicio.
    Este arreglo tiene la limitante de que toda la subestación queda fuera de servicio cuando ocurre una falla en las barras principales.
    COMPARACIONES DE CONFIABILIDAD.
    Se han comparados los diversos esquemas para hacer resaltar sus ventajas y desventajas. La base de comparación que se utiliza es la justificación económica de un grado particular de confiabilidad. La determinación del grado de confiabilidad requiere de una evaluación de condiciones anticipadas de operación y la continuidad del servicio requerida por la carga a la que haya de servir.
    ARREGLOS FISICOS.
    Una vez hecha la determinación del esquema de conmutación mejor adaptado para una aplicación particular de subestación, es necesario considerar el arreglo de estación que satisfaga las muchas necesidades físicas del diseño. A la disposición del ingeniero de diseño están los siguientes arreglos de estación.
  • Arreglos convencionales para intemperie, de interruptor y barra tipo abierto.

  • Arreglos de subestación de barra invertida

  • Subestaciones de tamaño pequeño, con revestimiento metálico de gas hexafluoruro de azufre.

  • Los arreglos para intemperie de interruptor y barra tipo abierto se usan, en general, en conexión con estaciones de generación y subestación. La disposición y características generales del diseño de estructuras de conmutación para intemperie se ven influenciadas por la función y tipo de instalación y por su capacidad, voltaje y limitaciones de superficie del terreno
    ESTRUCTURA DE SOPORTE.
    Para soportar, montar e instalar debidamente el equipo eléctrico se requieren estructuras hechas de acero, aluminio , o madera, que requieren cimientos de concreto.
    Una subestación tipica de tipo abierto requiere estructuras de anclaje para soportar conductores de líneas de transmisión; soportar estructuras para seccionadores, transformadores de corriente. Transformadores de potencial, apartarrayos, filtros de linea, transformadores de voltaje de capacitor; y estructuras de soportes para barras rigidas y tirantes de la estacion.
    Cuando las estructuras son de acero o aluminio requieren cimientos de concreto, sin embargo, cuando son de madera no se requieren estos cimientos.
    El diseño de las estructuras de soporte se ve afectado por la s separaciones entre fases y la altura libre bajo los hilos que se requieren, por los tipos de aisladores, por la longitud y peso de las barras y otros equipos, y por el viento y la carga de hielo
    En las subestaciones se requieren otros trabajos estructurales concretos que comprenden la selección y preparación del terreno, caminos, salas de control, registros, conduits, dusctos, drenajes, diques y cercas.
    SELECCIÓN DEL TERRENO.
    estos trabajos comprenden un estudio de topografía y la trayectoria de escurrimientos de la zona, junto con la investigación del subsuelo

    DIAGRAMAS UNIFILARES Y SÍMBOLOS CONVENCIONALES APLICADOS A LOS DIAGRAMAS DE SUBESTACION
    DIAGRAMA UNIFILAR
    El punto de partida para diseño de una subestación eléctrica es el llamado diagrama unifilar. Este diagrama debe mostrar la conexión y arreglo de todos los equipos eléctricos, es decir, barras, puntos de conexión, transformadores de potencia, acoplamiento entre bahías, interruptores, transformadores de instrumento, cuchillas desconectadoras, apartarrayos, etc.,Para elaborar el diagrama unifilar, se debe considerar el arreglo de barras, el grado de flexibilidad en operación y la confiabilidad; de hecho, antes de proceder a la definición de las características de los distintos elementos de la subestación; así como su posible localización, se debe elaborar al menos un diagrama simplificado en donde se indique el arreglo propuesto de barras y su posición relativa.Existen distintas variaciones para los arreglos de barras; la selección de un arreglo en particular, depende de varios factores, por ejemplo, el voltaje del sistema, la posición de la subestación en el sistema, la flexibilidad de operación, la confiabilidad en suministro, y el costo.
    En adición a esto se deben considerar los siguientes aspectos técnicos, antes de tomar una decisión:
  • Simplicidad en el sistema.

  • El mantenimiento se debe realizar fácilmente, sin interrupción del servicio; o peligro para el personal de operación.

  • Se debe tener disponibilidad y arreglos alternativos; en el caso de salidas de servicio, o fallas en algunos equipos.

  • El arreglo del equipo no debe limitar la expansión y aumento en el crecimiento de la carga, hasta un valor determinado.

  • Debido a que de hecho, cada parte del equipo constituye un punto débil; de manera que en los casos necesarios se debe considerar la posibilidad de usar equipo adicional (redundancia en el equipo).; para cubrir posibles contingencias (fallas).

  • La instalación se debe realizar en forma tan económica, como sea posible, sin perder de vista la continuidad en el servicio.

  • CLASIFICACION DE SUBESTACIONES ELECTRICAS
    CLASIFICACIÓN DE LAS SUBESTACIONES.
    Las subestaciones se clasifican de acuerdo a su nivel de tensión, de acuerdo a su configuración y de acuerdo a su función.
    De acuerdo al Nivel de Tensión:
    De Ultra Alta tensión (Un>800 kV.), De Extra Alta Tensión (300 kV.<Un<550 kV.), De Alta Tensión (52 kV<Un<300 kV.), De Distribución (6.6 kV<Un<44 kV.) y De Baja Tensión.
    De acuerdo a la configuración:
    De Barra Sencilla, De Doble Barra, De doble Barra más By Pass, De Doble Barra más Seccionador de Transferencia, De doble Barra más Barra de Transferencia, Interruptor y Medio, En Anillo, Doble Anillo y Piramide.
    De acuerdo a su función:
    De Generación, De Transformación, Mixta (Generación y Transformación) y De Compensación (Capacitiva Serie y Capacitiva Paralelo.
    También se pueden clasificar como sigue:
    1.- Por su operación:
    a) de corriente alterna.
    b) de corriente directa.
    2.- Por la función que desempeñan:
  • elevadores (elevan la tensión)

  • reductores (reducen la tensión)

  • de enlace para interconectar líneas.

  • Rectificadores (convertir CA a CD)

  • 3.- Por su composición:
  • tipo intemperie (para operación en el exterior)

  • tipo interior (para operar bajo techo)

  • tipo blindada (para operación en interiores o exteriores)
    COMPONETES Y EQUIPO QUE CONFORMAN UNA SUBESTACIÓN Eléctrica.
    El equipo eléctrico en una subestación típica puede incluir lo siguiente.
  • Interruptor automático

  • Seccionadores

  • Conmutadores de puesta a tierra

  • Transformadores de corriente

  • Transformadores de potencial o transformadores de voltaje capacitor.

  • Capacitores de acoplamiento

  • Filtros de línea

  • Apartarrayos y/o espinterometros

  • Transformadores de potencia.

  • Reactores de derivación

  • Reactores limitadores de corriente

  • Barras y aisladores de estación

  • Sistemas de puesta a tierra

  • Capacitores en serie

  • Capacitores en derivación.



  • *OCTAVIO NAJAR------100%
    *OSCAR AGUSTIN OROZCO---100%
    *MISAEL MARTINEZ MONTAÑO---100%
    *LUIS FERNANDO LOPEZ DIMAS--- 0% ES EL QUE NO TRABAJA

    lunes, 22 de noviembre de 2010

    MANTENIMIENTO A SUBESTACIONES ELECTRICAS

    1.- Introducción.-
    Es de conocimiento general que hoy en día, la energía eléctrica es necesaria para muchos aspectos de la vida diaria,
    ninguna persona está exenta del uso de la energía eléctrica, de una forma u otra, ya sea en su domicilio o en el
    trabajo, equipos en funcionamiento, talleres, televisores, oficinas, quirófanos, etc.  Esto nos lleva a la conclusión de
    que el servicio eléctrico debe ser continuo.
    Hay que tomar en cuenta también que este servicio debe ser prestado en las mejores condiciones de calidad, y hoy
    en día, existen leyes y sistemas reguladores que velan por el cumplimiento de tales reglamentos por parte de las
    empresas del sector eléctrico, tanto en lo referido a la continuidad del servicio como a la calidad del mismo.
    Los Sistemas Eléctricos de Potencia (SEP), tienen varios componentes y cada uno con características singulares, y
    éstos forman parte importante de todo el sistema, cumpliendo cada uno con sus funciones específicas, diferentes de
    los demás componentes, pero importantes para el buen funcionamiento del sistema, tanto en condiciones de calidad
    como de continuidad de servicio.  Uno de estos componentes son las subestaciones, cuya función es la
    interconectar circuitos entre sí, con las mismas características de potencia, aunque con características diferentes en
    algunos casos (voltaje y corriente).
    Las subestaciones pueden ser de transmisión o de distribución, de alta o de media tensión, y sus componentes, y la
    disposición de estos, pueden variar de una subestación a otra, pero las características de los componentes siempre
    serán las mismas, y cada uno tendrá también dentro de la subestación, funciones específicas e importantes a la vez. 
    Existen en una subestación, interruptores, encargados de unir o abrir circuitos entre sí, transformadores de
    potencia, encargados de transmitir la potencia de un sistema a otro con las características deseadas de voltaje y
    corriente, transformadores de medida, que se encargan de medir las características de la señal eléctrica para fines
    de protección y registro, seccionadores, que unen o separan circuitos, bancos de capacitores, que sirven para
    compensar la caída de tensión al final de la línea de transmisión, los pararrayos que protegen contra descargas; sólo
    para mencionar algunos.
    Tomando en cuenta que las subestaciones son un componente importante de los sistemas de potencia, además de
    ser los de mayor costo económico, y que la continuidad del servicio depende en gran parte de ellas; es necesario
    aplicar a estos sistemas (subestaciones) una adecuada Gestión de Mantenimiento.  Esta gestión deberá observar al
    mantenimiento preventivo, englobando al mantenimiento predictivo, para revisar con cierta frecuencia el estado de
    los equipos, al mantenimiento correctivo para reparaciones o reemplazos preventivos, el cual deberá tener cierta
    planificación para intervenciones de emergencia, y al mantenimiento proactivo, para el análisis y revisión periódica
    de la gestión, y para la evolución del mantenimiento y sus procedimientos.  Todo esto interrelacionado entre sí,
    conformando así al Mantenimiento Integrado.
    2.- Orientación del Mantenimiento en Subestaciones.-
    Al buscar una filosofía aplicable al mantenimiento en subestaciones, se puede encontrar que orientar el
    mantenimiento hacia la Disponibilidad de equipos es la más ajustable a los requerimientos y características de este
    componente de Sistemas de Potencia.  Esta orientación debe estar basada, tal vez, en los argumentos más
    utilizables de la filosofía del Mantenimiento Productivo Total (TPM) y del Mantenimiento basado en la
    Confiabilidad (RCM).  Antes de hablar de los argumentos más aplicables al Mantenimiento en subestaciones, tal
    vez sea necesario mencionar por qué ambos tipos de mantenimiento, no son directamente aplicables a
    subestaciones, es decir cada uno por sí solo y completamente aplicado a subestaciones.
    El TPM es una filosofía de mantenimiento que exige Calidad Total en el trabajo de mantenimiento, lo cual no es
    difícil de obtener, pero en consecuencia exige que en los sistemas en los que se aplica esta filosofía, llegar al nivel
    de “cero fallas”; sabiendo que en sistemas de potencia la mayor parte de las fallas se deben a factores externos,
    muchas veces que escapan al control (condiciones climáticas, por ejemplo), no será posible llegar al nivel de “cero
    fallas”, sin elevar considerablemente los costos de operación, y por ende el precio de la unidad de energía eléctrica.
    Por otro lado, el RCM es un sistema de mantenimiento que se basa en la Confiabilidad, es decir que el sistema en
    el que se aplica el RCM debe continuar con su trabajo normal a pesar del surgimiento de alguna falla i de la
    falencia de algún componente del sistema, y esto se logra mediante el reemplazo de dicho componente en el
    sistema productivo, sin importar si este reemplazo es similar o no, el punto es que el sistema mantenga su ritmo de
    producción.  Se sabe que una subestación tiene la función de transmitir la energía eléctrica de un sistema a otro, y
    que cada componente de la misma cumple funciones únicas relativas a ese equipo, por tanto, en caso de ausencia
    de uno de estos, sin importar la causa, no será posible reemplazar u obviar tal componente para que la transmisión
    de energía continúe porque esto podría llevar a fallas mayores, o paradas del sistema, que pudieron haberse evitado
    si el componente en cuestión hubiera estado cumpliendo sus funciones.
    Pero esto no descarta a los tipos de mantenimiento mencionados para su aplicación en subestaciones, cabe
    mencionar que el RCM puede formar parte del TPM aplicado a un sistema productivo; si se analiza, el TPM es una
    filosofía que se refiere más al recurso humano del mantenimiento, y su comportamiento en el desarrollo de dicha
    función, que al sistema productivo en sí, y el RCM se inclina más al sistema productivo y su confiabilidad.  Por
    tanto, estos argumentos pueden ser aplicables a cualquier sistema incluyendo subestaciones.
    Esto lleva a buscar la Confiabilidad de una subestación, y según lo antes mencionado, para lograr esto deberá
    buscarse la Disponibilidad de los equipos de la misma, ya que ‘equipos disponibles cumplen su función, y por tanto
    el sistema será confiable’.  Para que los equipos estén disponibles, el mantenimiento preventivo jugará un papel
    importante, dejando de ese modo, la posibilidad de fallas debidas principalmente a factores externos, es donde el
    mantenimiento correctivo deberá jugar su papel, y para el buen desempeño de estos mantenimientos, el personal
    deberá comportarse con seguridad, orden y disciplina necesarios, y es donde el TPM se aplica.  Pero el
    mantenimiento no es estático, es evolutivo, por tanto necesita actualizarse, analizarse y reflexionarse para su
    mejora continua, será entonces cuando intervenga el mantenimiento proactivo.  Los tres mantenimientos
    mencionados, estarán entrelazados entre sí, lo que se convertirá en un mantenimiento integrado, aplicado a
    subestaciones.
    3.- Mantenimiento integrado.-
    En función a lo visto anteriormente, dando al mantenimiento en subestaciones una orientación hacia la
    Disponibilidad de equipos, y tomando en cuenta el sistema de trabajo en Sistemas de Potencia (transmisión y
    distribución, principalmente), el mantenimiento en subestaciones debe estar integrado, es decir, mirar el
    mantenimiento como un conjunto, cuyos componentes serán en mantenimiento preventivo, correctivo y proactivo.
    3.1.- Mantenimiento preventivo.-
    El mantenimiento preventivo en subestaciones se divide en dos componentes:
    -
    Inspección visual.
    -
    Mantenimiento preventivo programado o sistemático.
    3.1.1.- Inspección visual.-
    Este tipo de mantenimiento se efectúa en forma mensual, sin desenergizar la línea, no utiliza herramientas ni
    instrumentos en la mayor parte de los casos, y como su nombre lo indica consiste sólo en inspecciones visuales. 
    Tiene la finalidad de revisar visualmente el estado exterior de los equipos, anotándose en una planilla los resultados
    de dicha inspección.
    Las planillas tienen una casilla por fase, es decir, tres para los equipos, en las que se anotan las letras
    correspondientes al estado exterior del equipo, según el siguiente criterio:
    Llenado de las planillas de inspección
    Letra
    Significado
    Estado
    G
    Grave.- Significa un estado de avería del
    equipo mostrado en el exterior, que
    implicará programación de un
    mantenimiento correctivo.
    Cimientos quebrados, falta de perfiles o pernos de la estructura, perfiles
    dañados, conexión a tierra suelta, cables sueltos (no aislados) en el mando,
    baja densidad en las celdas del banco de baterías, manchas graves de aceite,
    fuga del aislante (SF6, aceite), porcelanas seriamente dañadas, rotas o
    fogoneadas, falta de aisladores o seriamente dañados, conductores sueltos o
    hebras rotas, iluminación fuera de servicio, falta de fusibles, presencia de
    humedad, daños en manómetros, vacuómetros o medidores de temperatura,
    radiadores rotos, bajo nivel en las celdas, banco de baterías, averías en
    cubicales, silicagel no azul, daños en anillos equipotenciales
    L
    Leve.- El daño es menor, avería menor
    que puede solucionarse cuando se efectúe
    el mantenimiento programado
    Leve daño en porcelanas, polvo en el mando, daños menores en el mando,
    aisladores rajados, manchas leves de aceite o de óxido, polvo en las
    porcelanas, falta de señalización de seguridad, el patio no está limpio,
    visores de aceite sucios
    S
    Sin novedad.-Significa que el equipo está
    en buen estado, visto exteriormente,
    implica la ausencia de los casos antes
    señalados.
    Existen ciertos ítems que se observan a la hora de hacer una inspección visual, y se registran el estado de estos
    ítems en las planillas de inspección, según lo antes mencionado.  Para los equipos de una subestación, se tiene:
    Transformador de potencia
    Construcciones civiles, tanque, conexión a tierra, porcelanas de los bushings, limpieza general, tanque
    conservador, radiadores, ventiladores, silicagel, relé Buchholz, cambiador de taps, manómetro, vacuómetro,
    nivel de aceite, indicador de temperatura, caja de control, terciario, temperaturas de aceite y bobinas, 
    Interruptores (aceite, SF6,
    vacío, aire)
    Fundaciones civiles, estructura, conexión a tierra, porcelanas, indicador de estado, mando, borneras,
    calefacción, hermeticidad, fugas de aceite, presión de gas (N2), número de operaciones, hermeticidad
    Transformadores de
    medida (CT’s, PT’s,
    CCPD’s)
    Fundaciones civiles, estructura, conexión a tierra, porcelanas, visor de aceite, nivel de aceite, calefacción,
    caja de borneras, nivel de N2, capacitor
    Seccionadores
    Fundaciones civiles, estructura, conexión a tierra, porcelanas, hermeticidad mando, relé de conexión a tierra
    Pararrayos
    Fundaciones civiles, estructura, conexión a tierra, porcelanas, anillo equipotencial, número de descargas,
    conexión de potencia
    Banco de capacitores
    Fundaciones civiles, estructura soporte, conexión a tierra, malla de seguridad, señalización, aisladores
    conexiones, fugas
    Banco de baterías
    Estructura soporte, conexión a tierra, ventilación, tensión de banco, tensión de cada celda, nivel,
    temperatura, densidad
    3.1.2.- Mantenimiento preventivo sistemático.-
    Consiste en una serie de pruebas a realizar en los equipos para verificar su estado.  El trabajo tiene carácter
    preventivo, pero también engloba al mantenimiento predictivo, y en algunos casos al correctivo.
    El mantenimiento predictivo interviene cuando al efectuar las pruebas al equipo, se llega a conocer su estado actual
    y es posible entonces, conocer el estado futuro o anticiparse a las posibles fallas.  El mantenimiento preventivo
    sistemático se realiza generalmente con línea desenergizada, pero existen algunas técnicas que se pueden aplicar
    sin necesidad de desenergizar la línea.  En la mayoría de las industrias el mantenimiento programado se efectúa en
    días en los que la producción puede ser interrumpida, pero en el caso del servicio eléctrico, ya que su continuidad
    no puede ser interrumpida, estos trabajos se programan en días en los que el consumo de energía eléctrica es menor
    que los demás, lo que ocurre generalmente los fines de semana.  También existen disposiciones de subestaciones
    que permiten que algunos equipos puedan ser desenergizados para trabajos de mantenimiento, sin que esto
    implique la interrupción del servicio eléctrico, pero de todos modos requerirá de una coordinación con los
    responsables de operación.  Las técnicas de Mantenimiento Predictivo que se aplican en subestaciones, en base a
    recomendaciones de normas internacionales (IEC-76, IEC-72), se detallan a continuación.
    Inspección termográfica.- Se utiliza, mediante el empleo de cámaras de termovisión infrarroja, para localizar
    defectos por calentamiento, particularmente en piezas de contacto de seccionadores, bornas y grapas de conexión
    de los equipos, tomando como referencia la temperatura ambiente y la de otra fase sana.  Se aplica mediante un
    barrido de todas las conexiones eléctricas en un parque y permite registrar la distribución de temperaturas en un
    equipo que se encuentre en las condiciones de régimen normal de servicio.
    Medida de tensión de paso y contacto.- En las instalaciones eléctricas se producen de forma circunstancial,
    corrientes de defecto a tierra que generan elevaciones del potencial del terreno, que pueden llegar a ser peligrosas
    para las personas que trabajen en ellas.  Para garantizar que estos potenciales no sean peligrosos, las normas,
    definen los valores máximos admisibles de tensión y el método de medida de la tensión de paso y contacto,
    mediante inyección de corriente en la red de puesta a tierra.  Asimismo, se establece la necesidad de medir las
    tensiones que se puedan transferir fuera de la subestación y la determinación de la resistencia de difusión a tierra de
    una subestación, recién construida o en funcionamiento, para verificar su estado de conservación con el paso del
    tiempo.
    Medida de resistencia de contacto.- Las características eléctricas de un contacto, en elementos de maniobra,
    dependen del número de interrupciones y de la energía del arco acumulada, ya que provocan el desgaste de sus
    componentes, pérdida de presión de contacto y presencia de impurezas al depositarse una película particularmente
    aislante en la superficie.  Asimismo, los esfuerzos que se producen durante las fallas, la acción del viento y las
    vibraciones transmitidas durante las maniobras, empeoran las características mecánicas de los puntos de conexión de los equipos.  El control del valor de la resistencia eléctrica en las uniones de conductores que forman un circuito
    eléctrico, permite determinar la máxima intensidad que puede circular a través de ellas, sin que se sobrepasen los
    límites de calentamiento admitidos para cada tipo de material que componen la unión.
    Resistencia dinámica en interruptores.- Debido al diseño de los contactos en algunos interruptores, que
    disponen de contactos principales y de arco, se aprovecha durante la realización de la curva de desplazamiento
    de los mismos, para registrar de forma continua la caída de tensión en la cámara de corte al inicio y fin de las
    maniobras de apertura y cierre.
    Resistencia dinámica de los cambiadores de tomas en carga.- Una parte importante de los fallos en los
    transformadores de potencia son causados por el envejecimiento de los contactos del cambiador de tomas en
    carga (CTC).  La inspección del estado de los contactos del selector resulta laboriosa por su ubicación. 
    Actualmente se está aplicando un nuevo método para diagnosticar el estado de los contactos deslizantes durante
    el proceso de conmutación evitando el desmontaje para la inspección, basado en la obtención del oscilograma
    correspondiente al cambio de intensidad debido a la influencia del valor de las resistencias que interviene
    durante la conmutación en cada toma de regulación de tensión (resistencias de conmutación, contacto y del
    arrollamiento correspondiente).
    Medida de resistencia de devanados.- La resistencia eléctrica del arrollamiento de los devanados en los
    transformadores se altera por la existencia de cortocircuitos entre espiras, defectos térmicos en su aislamiento por
    deficiencias en los contactos del regulador en carga del transformador.  El control del valor de esta resistencia
    facilita la toma de decisiones de mantenimiento, especialmente en intervenciones por avería.
    Medidas de tiempos de maniobra.- Una de las principales medidas que se realizan en el mantenimiento de
    seccionadores con mando eléctrico o neumático y especialmente en interruptores, consiste en el control de los
    tiempos propios requeridos en la realización de maniobra de cierre y apertura.  El control de estos valores posibilita
    los ajustes precisos para garantizar la correcta operación de los equipos y permite programar adecuadamente la
    revisión necesaria para sustituir piezas y componentes.
    Sincronismo entre cámaras del interruptor.- La medida del tiempo de maniobra en cada una de las cámaras
    del interruptor permite conocer el nivel de sincronismo alcanzado por los contactos, tanto linealmente (entre
    cámaras de corte de cada fase) como transversalmente (entre fases) facilitando una información
    complementaria del balance de energías en la maniobra.
    Tiempo de reposición de energía del mando de accionamiento del interruptor.- En interruptores con
    mando a resortes se mide el tiempo de carga de resortes para poder asegurar que las maniobras son realizadas
    en condiciones óptimas.  En mandos neumáticos es necesario verificar la actuación de los presostatos.  Cuando
    los tiempos obtenidos difieran o presenten desviaciones significativas con respecto a los valores de referencia,
    se procederá a la revisión de los sistemas de carga: motores, compresores, conducciones, conexiones eléctricas,
    tensión, etc.
    Análisis del gráfico de desplazamiento de contactos en interruptores.- El método de diagnóstico más
    utilizado para conocer el estado mecánico de un interruptor se basa en la obtención gráfica de las curvas de
    desplazamiento de sus contactos principales durante las maniobras de cierre, apertura y cierre sobre falta.  Del
    análisis del gráfico realizado en la propia instalación y cuya interpretación se ve ampliamente apoyada
    mediante el uso de la telediagnosis, se obtienen los siguientes parámetros de control:
    -
    Carrera total (recorrido).- Valor definido entre la diferencia desde la posición inicial, antes del comienzo
    de la maniobra, hasta la posición final alcanzada al término de dicha maniobra.
    -
    Penetración de contactos.- Distancia que recorre en la apertura del contacto principal entre la posición de
    cerrado y la separación eléctrica de contactos.
    -
    Velocidad de apertura y cierre.- Se miden en los intervalos del gráfico de desplazamiento indicados por
    el fabricante: zona de arco en la apertura y de prearco en el cierre.
    -
    Amortiguación, sobrerrecorridos y rebotes.- Se analizan en las zonas de referencia del gráfico,
    observado si la amortiguación es correcta y no se producen sobrerrecorridos, ni rebotes en número y
    amplitud excesivos.
    Gráficos de consumo de bobinas y motores.- El control del consumo en las bobinas de apertura contribuye al
    conocimiento del estado de los sistemas eléctricos y mecánicos del interruptor, obteniéndose normalmente del
    registro gráfico de la intensidad realizado simultáneamente con el registro de desplazamiento de contactos, tiempos
    de maniobra, y tensión de alimentación en bornas del armario de mando.  El registro del consumo del motor facilita
    una información complementaria a la del tiempo de reposición de energía del mando en interruptores y sirve
    igualmente para controlar el comportamiento del mando de los seccionadores durante las maniobras.
    Medida de contaminación depositada en aisladores.- Estas medidas tratan de determinar el momento en que la
    contaminación depositada en el aislador puede alcanzar un valor peligroso, teniendo en cuenta no sólo el tipo de
    contaminante sino la incidencia atmosférica y geográfica de la subestación.  Para ello, se pueden tomar muestras
    sucesivas de la contaminación depositada y prever su evolución, lo que no siempre es fácil, o medir el número y
    amplitud de las descargas superficiales mediante un equipo apropiado, cuya información se procesa y registra de
    forma continua mediante PC.
    Medida de corriente de fuga en pararrayos de ZnO.- Los pararrayos se encuentran sometidos durante el
    servicio a la influencia de diferentes sobretensiones, tanto temporales como de maniobra y atmosféricas, que
    envejecen sus componentes y pueden causar su avería.  La evaluación de los pararrayos de ZnO, puede hacerse a
    partir de la medida y control de la componente resistiva de la corriente de fuga que les atraviesa de forma
    permanente durante el servicio normal.
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    Medida en clase de precisión en transformadores de potencial.- Si bien con el tiempo, la precisión en los
    transformadores de medida puede verse alterada, en los transformadores de potencial capacitivos se producen con
    mayor frecuencia variaciones en la relación de transformación debido a la modificación del valor de la capacidad
    de los condensadores que constituyen el divisor de tensión.  La determinación del error de relación de
    transformación y de ángulo se realiza por comparación de las medidas de tensión registradas, con otro
    transformador usado como patrón.
    Análisis del aceite aislante.- Los aceites aislantes son componentes esenciales de un gran número de equipos
    eléctricos, en particular para transformadores de potencia y de medida.  La evaluación del estado del aceite aislante
    en servicio se efectúa atendiendo a los siguientes índices de control: aspecto y color, contenido en agua, índice de
    neutralización, factor de pérdidas dieléctricas y tensión de ruptura, así como, cantidad de partículas que por tamaño
    son contabilizadas.
    Análisis de gases disueltos en aceite.- Uno de los métodos de diagnóstico que proporciona una indicación
    anticipada de anormalidades en su comportamiento funcional y permite determinar las medidas que conviene
    adoptar antes de que el equipo sufra daños más importantes se basa en el análisis cromatográfico de los gases de
    descomposición del aceite aislante por calentamiento excesivo de ciertos puntos del transformador o por descargas
    eléctricas en su interior.  Según sea la temperatura del punto caliente la energía de las descargas, las proporciones
    en que se producen los diferentes gases de descomposición son distintas.  Por efecto de las solicitaciones térmicas
    o eléctricas, los aceites aislantes dan lugar a los siguientes gases de descomposición: hidrógeno, metano, etano,
    etileno, acetileno, monóxido y dióxido de carbono, oxígeno y nitrógeno.  Determinando el contenido de cada gas,
    la valoración global y la relación entre las concentraciones de los diferentes gases y su evolución, se puede conocer
    no solamente la existencia de un defecto, sino también el tipo del mismo y su importancia.  Más recientemente, al
    análisis mencionado anteriormente se acompaña con la valoración de la concentración de los derivados del
    furfulaldehído, que resultan de la degradación térmica de la celulosa incorporada en los aislamientos sólidos del
    transformador.
    Medidas del ruido y vibraciones.- Estas medidas son útiles para la detección de fallos incipientes en equipos que
    contengan piezas mecánicas en movimiento o sometidas a vibración por rozamiento con fluidos, campos
    magnéticos alternos, etc.
    Medidas de aislamiento eléctrico.- Los aislamientos eléctricos de los equipos de AT constituidos por aceite,
    porcelana, papel, resinas, gas SF6, etc., son susceptibles de envejecimiento por el paso del tiempo y las condiciones
    de servicio, dando lugar a una pérdida progresiva de sus características dieléctricas, que requiere el control de su
    evolución.  Este control se lleva a cabo por medio de las técnicas relacionadas a continuación.
    Medida de resistencia de aislamiento en corriente continua.- Corresponde principalmente a la medida de la
    conductividad superficial del aislamiento y se utiliza en la detección de un fallo inminente.  Facilita la decisión
    de intervención inmediata, así como el conocimiento de la tendencia a largo plazo de un deterioro progresivo y
    la estimación global del nivel de aislamiento realmente existente.
    Medida de la tensión de resorción del aislamiento papel-aceite.- El efecto de polarización de un dieléctrico
    cuando es sometido a tensión y la medida de la tensión de descarga del aislamiento determina en función del
    tiempo previo de carga, la curva del espectro de polarización.  Este ensayo se utiliza para conocer el grado de
    envejecimiento del aislamiento de papel impregnado en aceite, influenciado por el contenido de humedad, la
    temperatura y por la absorción de productos de descomposición.
    Medida de pérdidas dieléctricas y capacidad.- Con la medida del factor de potencia o tangente del ángulo de
    pérdidas en aislantes sólidos y líquidos se puede detectar la presencia de un efecto, aunque existan capas de
    aislante en buen estado en serie con el defectuoso, permitiendo aislar en la medición el efecto del aislamiento
    externo.  La variación de la capacidad de un aislamiento prueba la existencia de condiciones anormales, como
    presencia de humedad, secciones de condensador cortocircuitadas o interrumpidas. Defectos a tierra del
    blindaje, deformación de bobinados en transformadores de potencia y deficiencias en condensadores de reparto
    de tensión entre otras.
    Medida de descargas parciales.- El envejecimiento de los aislamientos se manifiesta, en ocasiones, por la
    presencia de descargas de alta frecuencia cuyo trayecto puentea, sólo parcialmente, el aislamiento entre
    conductores.  A ello contribuye de manera importante, además de las sobretensiones, el incremento de
    temperatura del equipo.  La medida de descargas parciales, que desde hace tiempo es una parte esencial de los
    ensayos de calificación eléctricos y por ello se encuentra muy desarrollada a nivel de laboratorio, puede incurrir
    en errores de medida en su adaptación a campo, si no se eliminan las señales de interferencia.  Esta técnica se
    utiliza en la actualidad principalmente en el mantenimiento de transformadores, cables de potencia y en
    subestaciones encapsuladas de SF6.  Las técnicas existentes pueden clasificarse de acuerdo con las magnitudes
    a medir y la unidad de capacitación utilizada, tales como: medida de la intensidad aparente de descarga a tierra
    en la banda de frecuencia dominante (disponiendo de sensor inductivo para su detección), medida de energía de
    arco (instalando sensores térmicos en aislamientos de SF6) y detecciones acústicas.
    Medida de la corriente de excitación en transformadores de potencia.- La medida de la corriente de
    excitación a tensión reducida puede utilizarse en campo para localizar ciertos defectos relacionados con el
    aislamiento de la estructura del núcleo y chapas magnéticas, fallos en el aislamiento entre espiras del devanado
    y deficiencias en los dispositivos de conmutación del regulador de tensión.
    Medida de la reactancia de dispersión en transformadores de potencia.- El valor de la reactancia de
    pérdidas a menudo referida al ensayo de impedancia de cortocircuito en laboratorio, es sensible al cambio de la
    geometría configurada por las líneas de flujo, y su medida en campo, utilizando baja tensión, pede revelar
    movimientos y deformaciones de los devanados, circuitos abiertos o cortocircuitos entre espiras.
     
    Respuesta de los devanados a diferentes frecuencias.- El devanado de los transformadores está formado por
    una distribución de resistencia, inductancia y capacitancia que presenta una respuesta muy definida en amplitud
    y fase, a los cambios de frecuencia en baja tensión.  El registro y comparación de dichas respuestas para
    diferentes bancos de frecuencia permite la detección de variaciones en la distancia entre espiras y
    deformaciones en el devanado.
    3.2.- Mantenimiento correctivo.-
    El mantenimiento correctivo puede considerarse dividido en dos partes:
    -
    Mantenimiento correctivo programado.
    -
    Mantenimiento correctivo por avería.
    El mantenimiento correctivo por averías se presenta cuando existe una falla o avería grave de algún o algunos
    equipos de la subestación, estas averías se presentan por causas ajenas a la voluntad de los responsables de la
    subestación, y se deben a factores externos: condiciones climáticas, daños de terceros, problemas en la línea de
    transmisión o distribución.
    El mantenimiento preventivo programado es una actividad correctiva que implica reparación y reemplazo de piezas
    que tiene carácter preventivo, ya que en función de las condiciones del equipo o de ciertos parámetros se efectúan
    las reparaciones con la intención de anticiparse y prevenir daños mayores que afecten a la disponibilidad del
    equipo.
    Puede ser debido a las siguientes razones:
    Número de operaciones.- Es una condición que obliga a la intervención de un mantenimiento correctivo
    planificado en interruptores.  Después de cierto número de operaciones por falla u operaciones manuales de un
    interruptor, el aislamiento es afectado y los contactos se llenan de cavitaciones en su superficie, debido a los
    esfuerzos electrodinámicos a los que han estado sometidos, lo que obliga a una intervención en el equipo.  Las
    actividades que se realizan son:
     
    Resultados de las inspecciones.- Si los resultados de las inspecciones visuales o termográficas revelan que el
    estado de algún equipo o de alguno de sus componentes es grave (G) o existen anomalías (A), será necesario
    programar una intervención en el equipo para efectuar las reparaciones correspondientes.
    Resultados de mantenimiento predictivo.- Las técnicas de diagnosis aplicadas durante el mantenimiento
    preventivo programado tienen la finalidad de revelar el estado de los equipos de la subestación, para poder
    anticiparse a las fallas y averías; si el diagnóstico revela mal estado o menor que el admisible, será necesario
    programar una intervención.
    3.3.- Integración del mantenimiento.-
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    3.4.- Mantenimiento proactivo.-
    El mantenimiento proactivo consiste en el estudio de fallas y análisis de la actividad de mantenimiento, para poder
    obtener conclusiones y dar sugerencias para mejorar la función de mantenimiento.
    El estudio de incidencias y análisis de fallas es una actividad relacionada con la subestación en general.  La
    programación de esta actividad y su realización dependerá del criterio de la empresa, en función de los problemas
    que se desee analizar.
    3.4.1.- Grupo de trabajo.-
    A cargo de esta actividad podría estar un grupo de trabajo, consistente en un Círculo de Mantenimiento que a su
    vez es dirigido por los responsables de mantenimiento.  Pueden existir varios círculos de mantenimiento,
    encargados de diferentes aspectos del servicio de mantenimiento o de diferentes componentes del sistema.
    Los responsables de mantenimiento les darán a los Círculos de Mantenimiento determinados problemas a estudiar,
    y éstos se encargarán de elaborar las propuestas y sugerencias para dar solución a los problemas.
    El problema o evento objeto de análisis, es estudiado por el CM correspondiente, para esto se le dará al CM
    toda la información necesaria.
    El CM analiza el problema y obtendrá propuestas de soluciones al respecto, las cuales se plasmarán en un
    informe de propuesta de soluciones.
    Esta propuesta de soluciones se entrega al responsable de mantenimiento o al cuarto nivel de intervención.
    Si las propuestas no son aprobadas, el CM debe analizar nuevamente el problema.
    Si las propuestas son aceptadas, éstas se presentan a jefatura, que aprueba la implantación de la propuesta.
    Mientras se implantan las propuestas, los CM hacen seguimiento a dicha implantación, con la supervisión del
    cuarto nivel o del responsable de mantenimiento.
    3.4.2.- Actividades del mantenimiento proactivo.-
    Entre las actividades que se realizan en el mantenimiento proactivo, están principalmente:
    o
    Clasificación de fallas.- Se comienza por la elaboración de una lista de posibles fallas o averías que pudieran
    presentarse: información obtenida a partir de los históricos y OT’s de pasadas gestiones, ideas aportadas por los
    miembros del grupo de trabajo, ideas obtenidas a partir de cuestionarios respondidos por todos los miembros de
    Mantenimiento o Tormenta de Ideas, eventos ocurridos en otras empresas o un Benchmarking.  Luego de
    elaborada la lista sintetizada, se procede a elaborar un diagrama Causa-Efecto, también conocido como
    diagrama de Ishikawa, a partir de éste se pueden clasificar los eventos.
    o
    Determinación de recursos del mantenimiento correctivo.-
    La determinación de recursos el mantenimiento
    correctivo, consiste en preparar anticipadamente, un listado de recursos necesarios en caso de que se presenta
    algún tipo de falla que requiera la intervención del mantenimiento correctivo, en otras palabras, consiste en
    saber “lo que se necesita tener a mano” según el caso que se presente.  En base a la clasificación de posibles
    fallas como en el inciso anterior, se puede elaborar una lista de “síntomas” o datos que se podrían tener en caso
    de que ocurriese una falla cualquiera, previamente seleccionada por el grupo de trabajo, luego se determinan
    los recursos necesarios para la atención de dicha falla, se hace lo mismo con otras fallas, similares o no, luego
    se puede tener un listado de recursos necesarios para mantenimiento correctivo, se pueden clasificar los
    mantenimientos correctivos en grupos según los recursos que consuman, y lo más útil de este trabajo es que,
    según los “síntomas” podrá saberse qué recursos son indispensables, necesarios y no necesarios.
    o
    Identificación de elementos o eventos más frecuentes.-
    El estudio de incidencias permitirá identificar
    aquellos eventos o elementos que se presentan con mayor frecuencia para priorizar su atención, y de esta
    manera estudiar la reducción de sus efectos e incidencias.  Para esto se utiliza una herramienta denominada
    análisis de Pareto.  El método de Pareto consiste en una serie de pasos que finalizan en la clasificación de
    eventos en clases de prioridad.  Este análisis podría ayudar a establecer gastos innecesarios y no detectados,
    gastos sobredimensionados, peor en especial a ver los problemas que requieren mayor atención, o atención
    inmediata.
    o
    Reprogramación de actividades.-
    El mantenimiento no sólo consiste en seguimiento de procedimientos y
    recomendaciones, sino que también debe tener la tendencia a ser menos costoso en cada gestión.  Algunas
    veces el tiempo programado no resulta suficiente para realizar todas las actividades planificadas para cierto
    equipo o circuito, esto puede solucionarse incrementado el tiempo programado para las intervenciones, o
    reduciendo las actividades (pruebas) a realizar.  El primer caso no es muy aplicable en sistemas eléctricos, ya
    que prolonga la interrupción del servicio, lo cual trae sus respectivas consecuencias a la empresa.  El segundo
    caso es más aplicable, aunque requiere de un estudio previo, no consiste en la eliminación de actividades, sino
    en el cambio de frecuencia de la realización de las mismas, es decir que algunas actividades podrían realizarse
    anualmente, y otras con otra frecuencia, por ejemplo, tri anual.  El mantenimiento proactivo en este caso actúa
    también como preventivo al determinar los tiempos mínimos y máximos aceptables para la realización de
    ciertas pruebas en equipos específicos.  Este análisis se efectúa luego de realizadas las actividades de
    mantenimiento programado, y es un proceso que requiere tiempo, incluso años, para la obtención de
    conclusiones.  Las ventajas de la reprogramación de actividades es que reducen tiempos y costos de
    mantenimiento preventivo, ya que al no tener que efectuarse ciertas pruebas anualmente, se reduce la cantidad
    de instrumentos y personal necesarios para dicha actividad.
    4.- Conclusiones.-
    Al mantenimiento en subestaciones se convierte en una función importante dentro de las empresas del sector
    eléctrico, debido a que de un correcto mantenimiento, y de la reducción de fallas mediante la prevención,
    dependerá la continuidad del servicio eléctrico.  Es sabido que no se podrán reducir a cero las fallas de un sistema
    eléctrico, pero lo importante será evitar la ocurrencia de aquellas fallas que pudieron haberse prevenido, en especial
    las que pudieron causar serias averías o la destrucción de los equipos de la subestación, por ser estos de elevado
    costo y además de que su reemplazo o reparación implica la movilización de recursos humanos y materiales, con
    su consecuente costo económico, sin mencionar el tiempo de parada del servicio y las multas que esto podría
    implicar.  El mantenimiento preventivo, adecuadamente orientado, se encargaría de prevenir estas consecuencias. 
    Aún así, en caso de presentarse un incidente que requiera la intervención del mantenimiento correctivo, éste deberá
    efectuarse de manera ordenada y eficiente, para evitar retrasos por imprevistos y lograr reestablecer el servicio lo
    antes posible, es por eso necesario planificar el mantenimiento correctivo, aunque no se puede planificar cuándo y
    dónde podría presentarse una falla o una avería, si se puede planificar cómo estar preparados para tal eventualidad,
    en cuanto a recursos y procedimientos, incluso podría tenerse un software para tal finalidad.
    El Mantenimiento no es estático, como cualquier ingeniería debe estar en constante evolución, por lo cual, una
    gestión de mantenimiento, aplicada a cualquier sistema, deberá estar siempre bajo análisis y revisión de
    procedimientos, que es donde entra el mantenimiento proactivo, el cual, mediante herramientas de toma de
    decisiones, procedimientos para análisis de problemas y proposición de soluciones, en la formación de grupos de
    trabajo, denominados Círculos de Mantenimiento (adaptación de los Círculos de Calidad, usados en TQC), o
    mediante la función de Planificación y Desarrollo de Mantenimiento, sirven para este fin, la evolución del
    Mantenimiento.
     
     
    EQUIPO:
    *OSCAR AGUSTIN OROZCO TADEO---------100%
    *OCTAVIO NAJAR JIMENEZ-------------------100%
    *MISAEL MARTINEZ MONTAÑO-------------100%